Mostrando entradas con la etiqueta Hipodromo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Hipodromo. Mostrar todas las entradas

viernes, 14 de mayo de 2010

La importancia del importado

Aunque hace tiempo, concretamente agosto de 2009, que mi participación en foros ha quedado reducida a la nada, no he perdido interés en saber lo que opina en resto de aficionados y con relativa frecuencia entro a escuchar y aprender.

Lo dicho mas arriba viene a colación de unos comentarios que han suscitado mi interés sobre la cría nacional, su estado actual y, cómo no, sobre la importación de yearlings (entiéndase en sentido amplio, incluyendo el pinhooking). Mi opinión, que es una mas en el océano, no es cualificada pero está fundamentada ya que durante años mis yeguas han estado estabuladas fuera de España y, por encima de eso, por que no estoy unido o vinculado a ningún grupo, asociación o lobby.

Como aficionado y criador me parece absurdo que se pretenda castigar al importado. Sin ellos no vamos a ningún sitio, ya que el proteccionismo a ultranza es otro de los grandes males que nos azota. España, que por razones evidentes está a la cola de la cría en Europa, no se puede permitir vivir de espaldas al resto del Continente, a la influencia de las sangres que vienen de fuera, no podemos hacer unas subastas con limitaciones e impedir la verdadera competencia que nos hará más fuertes y avanzar.

No podemos seguir aplicando el axioma aquel de “en el país de los tuertos, el ciego es el Rey” por que cuando nuestro ciego va mas allá de los Pirineos viene vapuleado y humillado en las más de las ocasiones. Siendo esta una razón de peso, hay otras muchas incluso más contundentes. Es necesario cambiar, abrir y dejar que entre aire fresco y renovado, en todas las esferas, en todos los campos, que las ideas fluyan y que el erial en que se esta convirtiendo nuestra cría empiece a cambiar por un color verde.

Si el año pasado la subasta de la Asociación de Criadores incomprensiblemente estuvo huérfana de importados, me cuentan que en este año hay quien ha tenido la feliz idea, secundada por algún otro, de no limitar la presencia de importados aunque, eso si, parece que se pretende que salgan en catalogo aparte/addenda y con cuota de inscripción duplicada.

No soy de ninguna asociación, así que no puedo intervenir en decisiones soberanas de quienes la conforman, aunque me puedo permitir el lujo de opinar sobre semejante barbaridad; esto que se plantea, proteccionismo trasnochado que no ayuda a lo nuestro, es como si Tattersalls limitara el catalogo a la presencia de yearlings con sufijo GB, excluyendo a los demás del catalogo principal, condenándolos a una addenda y aplicando un canon de inscripción diferente. Lo mismo podríamos aplicar a Goffs o Arqana, los tres puntales por excelencia de la venta de yearlings en Europa donde, además, nuestros propietarios pescan anualmente en detrimento de nuestra cría.

Dicho lo anterior, opino que la presencia de yearlings importados es fundamental para las carreras y para nuestra cría. Desparecidas las líneas femeninas importadas por Blasco, Beamonte, Villapadierna y los demás grandes de nuestra cría, no queda mas remedio que volver a partir de cero, hacernos con hembras y yeguas en los mercados internacionales para luego, a base de afición, intentar criar caballos dignos que puedan ganar carreras y batirse el cobre con los que vienen de fuera evitando así que un caballo de Marruecos nos vuelva a mojar la oreja en la Mijas Cup.

Importación si, pinhooking si, asimilación indiscriminada no. La importación de animales de calidad siempre va a redundar en beneficio de lo nuestro (entendido como el hipódromo, las carreras y la cria), y buena prueba de ello son las compras que durante los últimos años se han venido desarrollando fuera y que, mas pronto que tarde, están dando frutos.
El beneficio del importado para mejorar el nivel de nuestras carreras es evidente, tal y como se demostro hace unos dias en el Primer Paso. Los cinco primeros, los cinco irlandeses, aunque alguno como Antinoo fuera de criador patrio. Los demas, a salvo un frances, todos nacionales. Sin la presencia de los cinco primeros la carrera habria estado devaluada o, en su defecto, habria tenido como resultado un valor ficticio para el ganador quien, confrontado con otros, habria sucumbido sin remision.

En cuanto al pinhooking tengo que decir que me parece lícito, sano y que también es beneficioso para las carreras y la cría.
Si a pesar de cómo esta la situación española hay quien tiene los cojones de ir fuera, al mercado de foals, comprarlos, recriarlos y ponerlos a la venta, como se hace en todo el mundo civilizado (hipodrómicamente hablando), por que vamos aquí a ser mas papistas y vamos a castigar a quien intenta hacer negocio. Otra situación tan absurda como el impedir importados en subastas.

El pinhooker asume riesgos, muchos, y si es capaz de vender a 30 lo comprado fuera por 3, pues enhorabuena. Ahora bien, no es un monopolio entre los vendedores quien tiene que limitar la presencia del pinhooker, así como su éxito, y sí el propio mercado. Si los recriados vendidos mucho más caros aquí luego no dan la talla en la pista, es el propio mercado, el comprador, quien tiene que castigar al vendedor por su mal ojo a la hora de importar y darle la espalda a sus productos.

¿Ha limitado Fasig-Tipton las ventas de dos años en entrenamiento por que The Green Monkey no haya sido capaz de ganar una carrera para Coolmore después de pagar por el potro 16 millones de dólares? Claro que no!!! En todo caso habrá sido Coolmore quien haya castigado con el desprecio a vendedor y aquellos que aconsejaron la puja. Pues aquí tiene que ser igual.

En España el pinhooking no es fácil, habiéndolo intentado nombres muy ilustres, otros menos y otros que, como yo, somos una gota en el océano. El riesgo lo asume el comprador y, al hilo de lo expuesto, opino que es el mercado quien debe de castigar si el yearling vendido es una mierda (como pasa con los no pinhoiokeados).

En cuanto a la asimilación indiscriminada, pues no puedo estar de acuerdo. Aquí hay unas normas para todos (ya sufrí lo mío para asimilar al Monteagudo debido al rencor y revancha de quien para mi era una mala persona) y todos tenemos que cumplirlas escrupulosamente. Si es cierto, como se dice, que hay animales asimilados en situaciones irregulares hay que atajar la mala practica, repasar el como, cuando, donde y quien para depurar responsabilidades, escarmentar para que no pase mas y dar el tratamiento apropiado a quien lo hiciera.

No se cómo pero siempre llegamos al mismo punto en esta España de chancla a la rastra donde hay quien se pretende aprovechar de algo. Se podría pensar que en Weatherbys se hiciera la vista gorda a una practica como esa? Nos imaginamos a France Galop certificando que condiciones que no son para que un yearling tenga la condicion de FR?

Y yo me pregunto. ¿Por somos aquí tan miserables y vamos en contra de lo nuestro?

Creo que las subastas que se haga en España, muchas o pocas, tienen la obligación de contar con la presencia de importados en igualdad de condiciones que los demás, por que lo contrario será cercenar el mercado, perjudicar el criador, crear una posición ficticia de dominancia del nacional, matar la libre competencia, impedir que el propietario español se deje su dinero en lo “nuestro” y beneficiar al mercado exterior en un momento en que los compradores, desgraciadamente, no abundan.

viernes, 7 de mayo de 2010

La Noche Oscura

En torno a la segunda mitad del 1500 San Juan de la Cruz escribió “La Noche Oscura”, su obra mas célebre, donde el Santo hablaba de las terribles tentaciones que Dios enviaba al hombre y de cómo por medio de tres vías diferentes el alma aspiraba a fusionarse con Él, siendo estas tres vías, las llamadas potencias, la “memoria”, el “entendimiento” y la “voluntad”.

En una época convulsa como esta en la que vivimos, donde la bolsa rige el mundo y a las personas, la UE se agrieta a consecuencia de una crisis cada día mas profunda y, en definitiva, el mundo cambia en horas, todo el sector del hipódromo español se dispone a vivir de nuevo otra Noche Oscura.

Nadie, y sálvese quien pueda, ha aprendido nada de los años aciagos en los que la cría y el hipódromo español tuvieron su apagón debido a las circunstancias por todos conocida. Todos los que de aquella era aun están en el sector, y sálvese también quien pueda, han vuelto a incurrir en los mismos vicios, las mismas costumbres, las mismas miserias y, por miles de diferentes motivos, hacen que todo un sector se encamine hacia el abismo de una Noche Oscura que esta vez tendrá un final irreversible para todos (y sin salvación para nadie).

En el lenguaje del místico San Juan el silencio de la memoria es lo que se llama esperanza, así como el silencio del entendimiento es la fe y el de la voluntad es el amor, y representan el vacío interior y la renuncia a uno mismo para alcanzar la caridad. En nuestro mundo de la cría y del hipódromo no hay silencios, no hay silencio ni potencias por que no hay amor, fe ni esperanza. Aquí hay un tremendo hedor a podredumbre por todos lados donde se toque.

Si damos un significado más coloquial a los silencios, aunque su significado místico también es de apabullante aplicación a lo que estamos viviendo, pienso que nadie tiene voluntad para coadyuvar a sacar lo nuestro para delante y, por ello, es imposible el entendimiento debido a las posiciones bizantinas, egoístas, torticeras e interesadas de unos pocos que, con compporamientos increibles, me lleva a pensar que irremediablemente estamos ante personajes que no quieren o no les conviene tener memoria de lo ocurrido.

Es cabreante ver cómo se utilizan puestos para obtener prebendas, cómo corpúsculos sin escrúpulos se unen para manipular situaciones en beneficio de pocos y evidente perjuicio de la mayoría, cómo hay quienes se irrogan ciencia y conocimiento en base a años de permanencia a un mundo en el que no han puesto un grano de arena para ayudar y, por el contrario, han hecho mucho para poder obtener algo (y no hablo de dinero aunque hay casos que es así como bien se conoce y se instruye en un Juzgado).

Las instancias que rigen los destinos del turf español están en situación cuasi desesperada con luchas fratricidas por pacerlas de poder cuando, en la actual situación, la unidad es fundamental. La zancadillas, las rencillas, las envidias y los sentimientos mas bajos afloran en todo lo relacionado con el turf, con el hipódromo, con la cría; No hay un verdadero amor a este deporte de Reyes (en España mas bien de miserables) y si un sentimiento de egoísmo elevado a la enésima potencia en un intento de hacer un ejercicio superlativo de mando para mantenerse por que, caso contrario, amenazan morir matando.

Adolecemos de la generosidad necesaria del rico en sentimientos, que no en dinero, y sin memoria hacia lo pasado, sin amor hacia el caballo de carreras y al hipódromo, no hay esperanza de futuro en ninguna parcela de este sector.

Aquí sobra todo el mundo que quiera tener un interés propio y manipulador. Ahora ya no es momento de este tipo de personas, su época paso y, por el contrario de lo que decía Machado, en nuestro hipódromo no se puede decir aquello de “cualquier tiempo pasado fue mejor” si ese tiempo lo relacionamos con los últimos 15 años.

Es lamentable como los diferentes sectores que integran el turf español se tiran los trastos por cuatro duros, cómo no hay colaboración a todos los niveles, cómo la cria está sola, sin defensa y a merced de canallas que sólo pretenden su beneficio personal cuando al criador hay que ponerle un monumento.

Es inaudito ver cómo todas las instancias parecen petrificadas en un momento tan crucial como este. Con propietarios en serios apuros económicos, menos caballos en el hipódromo, entidades que pretenden imponer su criterio, criadores al borde del abismo por la falta de apoyo del sector, preparadores con problemas debido a la falta de liquidez de sus propietarios y suma y sigue.

Y mientras, quienes rigen esto en base a un falso “amor” al caballo y a las carreras (interés lo llamo yo), prefieren vestir traje de alpaca y partirse la cara en un despacho defendiendo su parcela de poder que ponerse un mono y tirarse al fango a trabajar.

El turf español no tiene lo que se merece. Me niego a admitirlo, aunque hay que adoptar medidas urgentes, drásticas y enérgicas para frenar a este ya viejo y achacoso caballo que son nuestras carreras a las que con tanta mierda alrededor algunos pretenden romper en una carrera a vida o muerte.

Tengan memoria aquellos que tenian algo que decir cuando cerro el hipodromol, esos que piensan que son imprescindibles por llevar años ocupando un espacio sin hacer nada. Pongan voluntad para hacer algo a favor del turf y no solo luchar por el puesto que tienen para figurar y salir en la fotografía. Entiéndanse todas las instancias de todos los sectores.

Con la memoria del pasado tiene que haber voluntad de entendimiento. Y quien no colabore a favor de todo lo nuestro, o manipule a favor de un grupo, tiene que ser puesto en la calle para dar paso a quienes quieran luchar para evitar la nueva noche que se nos avecina.

Hay que limpiar la porquería que, a pesar de tener edad para que la memoria aun les funcione, no tiene voluntad de entenderse para evitar soltar amarras. Aqui nadie es imprescindibel. Es más, se puede prescindir de bastantes. A la calle ya!

miércoles, 16 de septiembre de 2009

Podemos querer ser

Autumn Wind en un prado de Ulzama en 08.

Sigo leyendo en el foro las reacciones ante los catastróficos resultados de la subasta del pasado fin de semana y, a fe de ser sincero, no entiendo nada de nada.

Unos se amparan en la pésima situación económica que asola España, otros en la peor calidad del producto presentado y los de mas allá comparan resultados con los de Dehesa de Milagro en un ejercicio mezquino de haber quien ha salido mas tocado económicamente. También hay otros que, en lo que entiendo como un ejercicio de prestidigitación digno de Houdini, sacan su particular conejo de la chistera para afirmar que no se ha vendido mal.

Unos critican la gestión de otros, los otros se defienden haciendo un balance positivo de su gestión y los hay que piden alguna dimisión. Hay quien se vuelve a mirar de soslayo hacia un señor de apellido Casado para que, según dice, agarre el toro por los cuernos y alguno, según creo recordar, mira hacia la apuesta exterior como el remedio más eficaz a nuestros males.

Cuando termino de leer pienso que el último tornillo que me quedaba en su sitio se ha terminado de aflojar (el penúltimo lo perdí en diciembre de 2007) y lo he debido de perder en el tren camino de vuelta a casa.

Leo cómo se habla de cubrir con Sinndar y con sementales de mas de 10.000 euros, de lo que vale una pensión, de lo que cuesta una yegua al mes, de cuando cuesta con el foal al pie, luego el destete y…………. pero de iniciativas nada de nada.

Que no me cuenten lo que valen las cosas fuera por que hasta noviembre de 2008 mis yeguas y mis animales siempre han estado estabulados fuera de España, como los de otros muchos que en silencio dan leña sin piedad, y aun a día de hoy sigo teniendo a Amorada en Irlanda. Sin ir mas lejos la cubrición de Statue of Liberty en 07 estaba anunciada en 9.000 euros y el yearling, atrasado como es propio de su familia pero muy correcto y mejor presentado, se ha rematado en esa misma cifra, sin olvidar que no cualquier semental sirve para nuestras pista como tampoco cualquier yegua.

Hay quien dice que hay que importar yeguas de calidad. Otros opinan que hay que traer buenos sementales. Al comienzo de la subasta del pasado fin de semana un irlandés me decía que tenían que mejorar para que los españoles compraran más yeguas, aunque el sábado por la tarde ya hablaba en otros términos después de ver lo que había pasado.

¿Mejores yeguas y sementales para que en función de una subasta u otra lo pujen unos u otros o nadie? Eso tiene que terminar por que es la manera de dar el poder al comprador y así no vamos a ningún sitio (bueno, vamos de culo).

¿Importar yeguas de calidad para que el comprador siga con las manos en la espalda para comprar mejores productos a cuatro perras? ¿Importar nuevos sementales para que una vez hecho el esfuerzo venga el listo de turno diciendo que si es tal o cual por que no tiene nosequé tanto por ciento de ganadores sobre corredores?

Está claro que es necesario mejorar la cabaña, como también lo es que tendrán que venir nuevos sementales, pero todo con cabeza y a su debido tiempo. Lo contrario sería hundirnos aun mas en el lodo y gastar polvora en salvas.

Esta primavera se ha incorporado a la cabaña española el semental Honours List. Un hijo de Danehill con un físico que hizo a Magnier soltar 3 millones de francos, un ganador de grupo a dos años en Irlanda y colocado en grupo uno que, para mayor abundamiento, es padre de un ganador de grupo uno y de diferentes ganadores. Aquí se lo ha despreciado hasta el punto de no cubrir ni 10 yeguas. ¿Que pretendemos? ¿Tener a Kingmambo y que nos lo regalen? Aun asi, el mercado habria mostrado interes o le habría dado el mismo trato que al resto.
El sabado, dos compradores me decian que como el tema economico está mal habian esperado a comprar por detras (por aquello de ahorrarse unos durillos), de la misma manera que en los dias siguientes a la subastas otros criadores me admitian haber vendido por fuera, mucho mas barato de lo que en principo pretendían. Esto está admitido y reconocido. Y es el mal que asola nuestra cría.

Lo primero que hay es que hacer una subasta digna por que este año ha sido muy muy modesta (regularmente mala). Los subastadores tiene que saber vender el producto, conocerlo y moverlo, no esperar aburriendo a los asistentes (un catalogo tan pequeño da para conocer cojonudamente bien las familias y sacar de donde hay poco). Es inadmisible que un precio de reserva se anuncie como de salida o que no se anuncie el precio de salida puesto por el vendedor (en Arqana, Tattersalls o Goffs no pasa pero si pasa el subastador se queda en su casa para los restos). Responsabilidad y profesionalidad o a la calle y que venga otro, que nos jugamos mucho en muy poco (esa es otra, si comentas algo te ponen mala cara y te dicen que la culpa es tuya por no hacerlo bien).

En el capítulo yeguas, mas de lo mismo. Para qué importar una yegua que cuesta en subasta 60.000 euros para después vender su yearling en 10.000 euros!!! No tiene sentido. No fallan las sangres (que indudablemente tienen que mejorar). Falla el sistema en su conjunto. Todo, y sálvese quien pueda, de principio a fin.

Cuando digo que falla el sistema lo digo con conocimiento de causa y me refiero a que aquí todo el mundo quiere aprovechar a comprar mas barato nuestros productos (sean de quien fueren), aunque luego salen a Francia y se gastan más en un yearling francés por que, claro está, tiene primas. ¿Primas? Cuantos de esos yearlings salen luego a correr a Francia en busca de la tan ansiada prima!!
Para un criador europeo que el producto de su yegua tome rumbo a España es una ruina por que nunca mas se sabrá de él (salvo honrosas excepciones pero que aun son muy muy pocas en relación al grueso de los caballos en entrenamiento en España) y aqui muchas veces se oye eso de "prefiero esperar a Francia donde tengo mas oferta, mas calidad y por algo mas de dinero compro algo mejor". Luego, la realidad es que los hay con ganas, con interes y con medios, solo que aqui se aprovechan por que saben que el criador tendra que rebajar/regalar/alquilar para evitar llevarlo a casa.

Lo ocurrido este año no ha sido exclusivo de la Asociación o de Milagro (como Isabel y Fernando, tanto monta, monta tanto). En ambas subastas ha pasado lo mismo, aunque en Milagro ha habido importados (inaudito y lamentable que hayan estado ausentes de la Asociación) y algunos de estos han sido los mas buscados (el Hurricane Run se compro en 4000 de foal se y fue a mas de 30.000 de yearling por obra y gracia de Ballyhane).
¿Falta de calidad? Que me cuelguen de las narices que una hija de Royal Applause cuya madre ha producido ganadores y es medio hermana de un ganador de G2 en Ascot adolece de calidad (y se vendio en 8.000 euros de mierda). Insisto en que falla el sistema.

Es curioso ver cómo un propietario español se gasta 15.000, 20.000 euros o mas en subastas europeas y aquí racanea al máximo en el pujar. Habrá quien dirá que lo más caro son las pensiones y que uno malo como igual que uno bueno; cierto. Pero…… ¿con 15.000 o 20.000 se compra un bueno de verdad fuera? Lo dudo. Y si a esa cantidad le añadimos comisiones, más comisiones y transportes……… o el producto se ha comprado por 4 perras gordas (si incluyen esos conceptos los 15.000) o habrá que incrementarlo en un pico que hace que suba de forma curiosa el precio de remate. Pero, claro, es francés, ingles, alemán o irlandés, me lo ha aconsejado fulanito o zutanito, tiene tal cruce y me dicen que será un campeón. Y yo digo que tururú!!

Hay que incentivar al criador y al propietario, a ambos, para que el producto nacional tenga ese plus valor que lo haga más atractivo en su difícil lucha contra el comprador que piensa que el importado es la panacea.

Los españoles somos muy dados a despreciar lo nuestro. Es fácil ver a quien se queja amargamente de que un potro es muy atrasado y que no tiene tirón por que lo quiere correr a dos años. Si presentas yearling mas compactos y ligeros, se quejan por que son pequeños y les falta físico. ¿En que quedamos? Lo que está claro es que nadie se quiere gastar mucho dinero en nuestras subastas españolas, por las razones que fuera, pero eso es algo que hay que cambiar o esto se hundirá.

Si a esto añadimos la singularidad de nuestro turf donde estamos pocos, casi todos conocidos, y hay un guerracivilismo manifiesto………………. pues ya me contaras. Y eso se tiene que terminar ya!!

Para querer ser hay que poder y podemos pero no en este camino que llevamos.

Insisto en que podemos partiendo de las ganas de sacar nuestra cría adelante. Hay mucho que hacer para conseguir que la cría de caballos de carreras mejore, hay que trabajar duro y en beneficio de todos sin excepción ni exclusión, codo con codo con quien nos puede echar una mano, y hay que involucrar como sea a todos los sectores que son necesarios para sacar esto adelante.
Pienso que todos queremos ser. Y estoy convencido que podemos.